El director general de Tributos del Ministerio de Economía y Hacienda, Jesús Gascón, confirmó ayer a las organizaciones de transportistas que a partir del 1 de enero del próximo año entrará en vigor un incremento de la tasa de 2,8 céntimos en el litro de combustible para las empresas de transporte de mercancías y viajeros. Hasta ahora estas compañías percibían esa cantidad a través de la devolución del gasóleo profesional.

Gascón participó, junto al director general del Transporte Terrestre, Manuel Villalante, en una reunión con las asociaciones que componen el Consejo Nacional del transporte por carretera (CNTC) para analizar la fiscalidad del sector. Según explicó la Federación Nacional de Asociaciones del Transporte de España (Fenadismer), esta subida se debe a la aplicación de la directiva europea relativa a la fiscalidad sobre productos energéticos y supone que el próximo año se equiparará la fiscalidad en el consumo del carburante que soportan camiones, autobuses y taxis a la de los consumidores particulares.

Por contra, se mantendrá la exención total de impuestos en los carburantes consumidos por otros sectores profesionales, como agricultura, pesca y minería, e incluso a "competidores" del transporte por carretera, como el ferroviario, el marítimo y el aéreo.

Precisamente, Fenadismer denunció esta "situación de discriminación" al considerar que no hay motivos económicos o medioambientales que la justifiquen.

Gascón, sin embargo, aseguró a los transportistas que España defenderá ante la Unión Europea el mantenimiento de la figura del gasóleo profesional de cara a una futura modificación de la normativa europea sobre fiscalidad de los carburantes, frente a la pretensión de la Comisión Europea de eliminarlo definitivamente.

Mientras, la Confederación española del Transporte por Carretera (CETM), reveló que los representantes de la Administración central también se mostraron en contra de la aplicación de la euroviñeta -el nuevo peaje a los camiones que circulan por autovías, promovido por la UE- y reconocieron que el sector ya cubre con sus impuestos los costes externos y de infraestructuras que genera.

Repercusión en Galicia

Los transportistas gallegos alertan de que la subida impositiva, sumada a la pretensión de Bruselas de aplicar la euroviñeta, lleva al sector a la ruina. "El Gobierno anuncia la subida pero igual el año que viene ya no está al frente. Creo que ya pagamos bastante y la mayoría son impuestos. Estamos en contra y haremos lo posible para evitar la subida", sentenció el presidente de la Federación Galega de Transporte de Mercancías (Fegatramer), Alfonso Parga. "Un camión que gaste 5.000 litros al mes tendrá que pagar 140 euros más, algo insostenible pues muchas veces ya trabajamos por debajo de costes", lamentó el representante de los camioneros gallegos. Por ello, el sector no descarta ir a la huelga o convocar movilizaciones en los próximos meses.